
Nunca pensé que terminaría haciendo tres versiones distintas de este juego.
La primera lotería nació simplemente como una herramienta para mis alumnos de español.
Algo pequeño.
Algo útil.
Algo hecho con la intención de mantenerl@s motivad@s, de que practicaran en su tiempo libre y, claro, las ganas de compartir un pedacito de la Baja para llevar.
Pero después empezaron a pasar cosas:
personas que conectaron con el proyecto, tiendas que abrieron sus puertas, ideas nuevas… y poco a poco, el juego empezó a evolucionar conmigo.
Hoy veo las tres ediciones juntas y es muy lindo recordar todo el proceso, las decisiones que acompañaron a cada versión, pues cada una representa una etapa distinta.
🎴 Primera edición: completamente hecha a mano
La primera versión fue muy artesanal.
Todo se imprimió de manera local y literalmente pasé horas armando cada juego pieza por pieza.
Cada carta:
- se cortaba a mano
- se enmicaba
- se volvía a cortar
- y después había que redondear cada esquina porque quedaban demasiado picudas 😅
Y eran MUCHAS cartas.
Cada lotería incluía:
- 60 tarjetas
Y cada memorama:
- 108 tarjetas
Recuerdo estar rodeada de montones de pedazos de papel, tijeras, plástico y esquinas por redondear.
Era muchísimo trabajo… pero también fue una etapa muy especial porque cada juego pasó por mis manos.
Los juegos venían en bolsitas de tule y cada set se sentía casi como un pequeño objeto artesanal.
En ese momento todavía no pensaba en un“producto” o en una “marca”.
Solo quería crear algo bonito para que mis alumnos siguieran practicando español incluso después de sus vacaciones.
🌵 Segunda edición: más profesional, sin perder la esencia
Después de la primera impresión, entendí que el juego tenía potencial para crecer.
Así que para la segunda edición busqué una producción más profesional:
- mejor impresión
- mejor corte
- materiales más resistentes
Y honestamente, el resultado me encantó.
Las tarjetas quedaron mucho más gruesas y duraderas, ideales para niñ@s.
También hubo un detalle que para mí fue muy importante:
cambié las bolsas de tule por unas bolsas que me parecen más tradicionales mexicanas.
De esas que inmediatamente me recuerdan a cuando mi abuela iba al mercado.
Pequeñas, coloridas y llenas de nostalgia.
Ese cambio hizo que el juego se sintiera todavía más conectado con México y con la idea de llevarte un souvenir cultural y útil al mismo tiempo.
✈️ Tercera edición: pensada para viajar
Ya para la tercera edición, el enfoque cambió otra vez.
La mayoría de mis alumnos viajan constantemente, así que empecé a pensar mucho más en algo práctico:
- fácil de empacar
- fácil de transportar
- fácil de llevar a cualquier lugar
Quería que fuera el tipo de juego que puedes sacar:
- en una playa
- en un café
- en un hostal
- en un aeropuerto
- o de regreso en casa
Así que rediseñé detalles para hacerlo más cómodo y compacto, sin perder la esencia artesanal y cultural del proyecto.
También fueron cambiando un poco los tonos y colores… y terminé enamorándome del resultado.
🇲🇽 Colores inspirados en México
Uno de mis detalles favoritos desde la selección inicial son los colores.
Los tonos verde, beige y rojo están inspirados en los colores de la bandera mexicana.
Quería que incluso los colores transmitieran algo:
México, Baja y esa mezcla entre juego, cultura y aprendizaje.
🫘 Pequeños detalles que cambiaron todo
Ahora cada juego tiene:
- sus propias bolsitas
- stickers del Spanish Club y frases divertidas
- una bolsa con frijolitos para usar como fichas
Sí, frijolitos 😄que funcionan como fichas para jugar lotería.
Tienen suficientes para que hasta 6 personas pudieran jugar al mismo tiempo sin necesitar nada extra.
Son pequeños detalles… pero siento que ahí es donde realmente vive la intención auténtica detrás del proyecto.
💛 Más que un juego
A veces veo las tres ediciones juntas y me doy cuenta de que no solo evolucionó el diseño.
También evolucioné yo, evolucionaron mis clase y mi forma de enseñar
Lo que empezó como una idea sencilla para mis alumnos terminó convirtiéndose en:
- un proyecto creativo
- una herramienta para aprender español
- un souvenir con propósito
- y una forma de compartir la cultura mexicana desde algo tan simple como jugar
Y aunque cada edición es distinta…
la idea sigue siendo exactamente la misma:
aprender español jugando 🌵
